El sol ya no apunta de la misma manera, mis huellas ya no se desdibujan sobre el cielo, ya no recuerdo la simetría de tus labios, ni los estrechos caminos de tu piel.
Ya no recuerdo como es fumar un cigarro en compañía de la luna, el mirar alegremente la caída de la hoja inmunda triste y desolada, no recuerdo nada de todo lo que yo era, sólo recuerdo el día en que caí plácidamente en los brazos del mar, los cuales me tomaron y me hundieron tan profundo que dejé de sentir...
Sólo detendré el tiempo y me haré mar.
Rodrigo Pérez.
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