Hablar de ti, es dialogar con la suave
piel del infinito.
Hablar de ti, es tocar tu sombra en el
techo del cielo.
Hablar de ti, es sentir la tersa arena
del desierto violando mis pies.
Hablar de ti, es imaginar tus labios
siguiendo mi sombra.
Los tentáculos de la noche me rodean, me
seducen en su vaivén, y plácidamente me envuelven en su frenesí, sedientas de
ver mis venas brotar esas dulces copas de sangre perfumada, de ese sutil veneno
tóxico, ese apacible, inerte y efímero sabor de tus labios.
Confieso al susurro del viento y al eco de tu mirada, mis ganas de ser esos tentáculos nocturnos para tus huellas, tu delgada piel, tus finos dedos, tus pacíficas manos, tus ojos serenos.
Confieso en esta noche de lluvia, ser algún día ella para ti.
Me ha gustado este texto. Me ha parecido lleno de sinceridad.
ResponderEliminarPrimero que nada, muchas gracias por seguirme.
EliminarSegundo, me sorprende sigas lo que escribo, no había visto que lo seguías, eso es muy agradable :D